No quiero viajes y exilios
y el equipaje inútil frente a la puerta.
¡Que se hunda el navío!
Y se bañe,
que se hunda en el bello paisaje
del horizonte tuyo y mío.
Que ya nunca retorne del viaje,
no más preparar la maleta que porta nada.
Desnudez de ropaje
y brazos cual anclas: Encalle.
byby
MEXICO DF
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